El laberinto del fauno

 

Guillermo del Toro, Maribel Verdú, Ivana Baquero, Ariadna Gil, Sergi López y Doug Jones. (Foto: AFP)

EL  LABERINTO  DEL  FAUNO                                                             

Rosario Gómez Zoroza                                                                                 Octubre 2.010

 

Paralelismos entre los dos mundos de la película

            El Laberinto del Fauno es una película especial. Es de esas llenas de detalles, de simbolismos, de ideas que, en cada ocasión que la ves, descubres nuevas sensaciones; y es tan imaginativa, y a la vez realista, que nunca acabas de percibir todos los mensajes subliminales que el director de la cinta transmite en ella.

            Guillermo del Toro, el director de la película, crea, a lo largo de toda ella, dos mundos paralelos que se entremezclan desde el principio hasta el final del metraje. Uno es un mundo muy real, la postguerra de la Guerra Civil española, donde unas gentes, los maquis, echados al monte, resisten y luchan contra el fascismo que ha triunfado en la guerra y trata de imponerse cueste lo que cueste. El otro es un mundo imaginario, fantástico, que a través de los sentimientos de una niña trata de volver a florecer.

            La película está llena de paralelismos entre los dos mundos. Cuanto más pienso en ellos más descubro. La relación de todos ellos sería amplia.

            Pero el primer paralelismo que quisiera destacar es el existente entre el propio Guillermo del Toro y los personajes de la película. El director utiliza un mundo imaginario, una película, para reflejar unas ideas y una visión que él tiene de una realidad como fue la Guerra Civil y la historia posterior de las gentes que la padecieron.

En ese mundo ficticio tienen cabida sus filias y sus fobias. Claramente se decanta por una forma de pensamiento. Desde el primer plano de la película sabemos de qué lado se inclina, lo mismo ocurre con los personajes, la forma de ser de todos ellos es inequívoca en todo momento. Guillermo del Toro utiliza en el guión de la película muchas de sus influencias personales y de sus aficiones para expresar sus sentimientos y sus ideas. En los personajes también salen a la luz sus miedos y sus fantasías y con ellos tratan de vivir su realidad.

Centrándome en la propia película, en esos dos mundos que traza el director, encuentro como ya he dicho muchas semejanzas. La primera de ellas es el ambiente de ambos mundos, las sensaciones que el espectador percibe. Ambos mundos, el imaginario y el real respiran un aire cruel, en penumbra, donde el horror está presente en casi todos los actos, donde la muerte y la sangre reinan, o tratan de hacerlo, donde la oscuridad lo invade todo. En el mundo real, el monte, el bosque, el molino, el campamento que son los lugares donde se desarrolla la acción, la luz falta, el ambiente es mortecino, tétrico, las tinieblas lo invaden. Los personajes que habitan en él, viven días llenos de violencia, de sangre, de horror, sin saber cuál será su futuro inmediato. Pendientes de una muerte que les acecha y que perciben a cada paso que dan. En el mundo fantástico ocurre lo mismo, los personajes no irradian felicidad, al contrario, son viejos, tristes, y su mundo languidece. Y donde la muerte, la sangre, la crueldad también están presentes. Y nadie está a salvo de ellas, ni siquiera las hadas.

Hay también un paralelismo entre ambos mundos en el hecho de que la consecución de un fin justifica los medios que se utilizan para alcanzarlo. En el mundo real es la “Victoria Final”, la exterminación de los rebeldes, el triunfo total del franquismo lo único que vale.  No importa lo que haya que hacer, sacrificios, hambre, derramamientos de sangre o muertes, muchas muertes, la “Victoria” lo es todo. En el mundo fantástico se trata de volver a florecer, de conseguir una “felicidad eterna”, de reinar junto a los seres queridos, y tampoco importa cómo alcanzarla. Complementando a éste paralelismo, se da otro entre los protagonistas de ambos mundos. Los que luchan en primera fila para alcanzar ese fin último. En el mundo real, es el capitán Vidal, en el imaginario la joven Ofelia. Ambos están dispuestos a sacrificarse y vivir penurias para alcanzar sus objetivos. Ambos llegan a dar sus vidas en esa batalla, aunque por fines bien distintos. El capitán, conscientemente, por sus ideales a manos de los maquis (el enemigo de su mundo); Ofelia, conscientemente también, a manos del capitán, el “jefe” del otro mundo. Pero hay una diferencia, ella prefiere sacrificar su vida, incluso su mundo fantástico, su inmortalidad, por el futuro del mundo real encarnado en la figura de su hermanito recién nacido.  Llevan un destino paralelo pero con ideales muy diferentes. Y si su final es paralelo, el tiempo en sus vidas también juega un papel similar. El capitán tiene una obsesión con un viejo reloj que heredó de su padre, general del ejército. Lo recibió roto marcando la hora de la muerte de su progenitor. Necesita que vuelva a funcionar, que el tiempo no se acabe, que la vida siga para luchar por alcanzar el fin. Una y otra vez lo mira obsesionado a lo largo de la película. ¿Continúa funcionando?, ¿se ha roto y parado?. Al mundo fantástico también se le paró el tiempo hace mucho, y llevan esperando a que alguien les saque de ese estado años y años. Y Ofelia tiene poco tiempo para alcanzar sus objetivos. Un viejo reloj de arena marca también su futuro.

Otro paralelismo que yo encuentro entre los dos mundos de la película es el tratamiento que el director hace de lo masculino y lo femenino. Asociando en ambos mundos lo masculino a la muerte, a la sangre y lo femenino a la vida y a la esperanza.

Por ejemplo, Ofelia es la heroína en uno, en otro es Mercedes, el ama de llaves, la heroína. El Fauno es el que manda en el fantástico, no admite preguntas ni desplantes, ni dudar de sus palabras. Y admite la crueldad si es necesario. En el real, el Capitán exige obediencia ciega, sin rechistar. Sólo importa lo que él ordene. Y todo vale, todo.

En el caso de las heroínas, ambas tienen que superar varias pruebas para alcanzar sus objetivos, otro paralelismo.  En el devenir de éstas los objetos que ambas van necesitando son similares. Ofelia en la primera prueba que le pone el fauno necesita hacerse con una llave. A Mercedes le ocurre otro tanto para conseguir comida que llevar al monte a los maquis y que éstos puedan seguir resistiendo. No lo tienen fácil, pero ambas se las ingenian, superando sus miedos, para obtenerla. En la segunda prueba, la chica tiene que hacerse con una daga situada en un salón lleno de manjares tentadores y con un monstruo de por medio. Y Mercedes se tiene que hacer con un cuchillo, en la cocina de la casa, rodeada de personal, que le servirá para enfrentarse al capitán en momentos difíciles. En la tercera a Ofelia se le exige sangre de un inocente. Mercedes también tiene que derramarla para conseguir escapar, pero en este caso de un culpable, su señor, el capitán Vidal.

Entre otros protagonistas de esta película también encuentro paralelismos. Por ejemplo en las herramientas que los jefes de ambos mundo utilizan para alcanzar sus fines. En el Laberinto, el Fauno utiliza como herramienta a las hadas, que ayudan a Ofelia en sus distintas tareas; en el monte, Pedro, jefe de los maquis, utiliza a éstos en la batalla, y el Capitán, en el campamento, utiliza a su destacamento, a los hombres bajo su mando como herramientas para imponer sus órdenes, sus deseos.

Paralelismo también en el final de la película sobre el destino de ambos mundos, feliz, supuestamente, en ambos casos. Los maquis triunfan sobre los militares del destacamento consiguiendo matar al capitán Vidal, su jefe, y Ofelia triunfa alcanzando su reino fantástico y reuniéndose con sus seres queridos. Y digo supuestamente porque todos sabemos lo que pasó con los maquis y el franquismo y todos sabemos lo que es el reino de la fantasía infantil. Y si damos otra vuelta de tuerca, sabemos el destino que ha tenido el franquismo con el tiempo, y quién sabe si lo fantástico y lo imaginario no vive realmente en el alma de casi todos…

Indicios entre los mundos

            A lo largo de la película hay diferentes indicios en ambos mundos que nos hacen ver que los acontecimientos que ocurren en uno de ellos van a tener consecuencias en el otro.

            Por ejemplo, al comienzo de la película, madre e hija se dirigen a su nuevo hogar. La chica lleva consigo unos libros, son cuentos de hadas. Lo sabemos porque la madre le comenta el hecho de que una chica tan mayor siga leyendo ése tipo de libros. Comprendemos que Ofelia, la hija, es de carácter fantasioso y un tanto infantil todavía. Ese carácter imaginativo va dar pie a que sucedan los acontecimientos que se narran en el resto de la película.

            Enseguida aparece un insecto volador que las sigue. Ofelia al percatarse de su presencia, sonríe, iluminándosele la cara, y exclama ¡ he visto un hada ! y deja que éste le dirija hacia su destino incierto. Y cada vez que aparece a lo largo de la película sabemos que la protagonista va a volver a dejarlo todo por seguirlo al otro mundo.

            En otro momento de la cinta, Ofelia tiene un libro en la mano, el libro de las encrucijadas que le ha dado el Fauno. Es un libro con las hojas en blanco, y que la imaginación de la chica consigue que se dibuje en ellas los textos y las imágenes. En él se le muestra su futuro. En una de las ocasiones, al abrirlo, las hojas en blanco se empiezan a tintar de rojo, como si fuera sangre que se ha derramado en ellas. Inmediatamente comprendemos, que la madre de la chica, Carmen, que está embarazada tiene problemas con el feto. En efecto, a continuación se le ve a ésta en camisón completamente manchada de sangre. En otras, lo que va leyendo en el mundo real, a continuación lo vive en el mundo fantástico.

            Ofelia es una chica y una hija buena, pero niña al fin y al cabo y un poco desobediente. Este rasgo le acarreará consecuencias adversas en ambos mundo. Su madre le regala un bonito vestido como de princesa, para una comida importante que el capitán va a celebrar. Nada más vérselo puesto comprendemos que no va a llegar inmaculado al banquete. En efecto, ella procura que así sea, pero el intento es en vano, la naturaleza y sus impulsos le juegan una mala pasada y el vestido deja de estar presentable, por decirlo de manera amable. Esa desobediencia, unida al hambre de la postguerra y a la inconsciencia de la adolescencia, hace que Ofelia al ver la mesa llena de manjares en la segunda de las pruebas, se sienta tentada a probarlos a pesar de las advertencias del Fauno y de la presencia de un monstruo, el Hombre pálido. Tendrá consecuencias, para ella y para sus amigas las hadas. Dos de ellas son devoradas por el monstruo y ella tiene que huir para escapar de él. Al entretenerse comiendo, el tiempo para la prueba se le acaba y sufre para volver al mundo real. La desobediencia conlleva el enfado del Fauno y la imposibilidad momentánea de cumplir las pruebas y con ella su sueño.

            Viendo el estado de la madre, el Fauno le ofrece un remedio a Ofelia para que ayude a ésta. Es una mandrágora. Le explica lo que debe de hacer con ella. La chica cumple lo que le dice e inmediatamente la madre mejora. El Capitán, siempre el Capitán, se percata en un momento dado del hecho. Le repugna lo que ve y la destruye echándola al fuego. Malo. La mandrágora muere. Tiene consecuencias. Alguien tiene que morir también. Carmen en seguida se pone de parto, el niño consigue nacer sano pero ella muere al darle a luz.

En definitiva, ambos mundos se entrelazan a lo largo de la película, y los hechos que acontecen y las actuaciones de los personajes en un lado, tienen su correspondiente consecuencia en el otro.

Los seres fantásticos

            A lo largo de la película Guillermo del Toro deja volar su imaginación y traslada a ella todos los seres queridos por él. En la página web oficial de El Laberinto del Fauno,  http://www.panslabyrinth.com , el director nos enseña su cuaderno de apuntes donde explica los pormenores de los seres que muestra en el film. En diferentes entrevistas que concede con posterioridad al estreno de la película, Guillermo del Toro va dando las claves de ésta, aunque no todas, para que el espectador deje a su imaginación y a sus sentimientos también volar.

            Alguno de estos seres fantásticos son: el insecto volador, las hadas, el fauno, la mandrágora, el hombre pálido, el sapo. En concreto Guillermo del Toro refiriéndose a los monstruos comenta en su cuaderno:

El laberinto del Fauno - Monstruos

“Estoy enamorado de los monstruos. Amo hablar de ellos, crearlos, darles forma… y ellos me han dado las mayores alegrías de mi carrera.  Los de El Laberinto del Fauno son de esa raza.  Algunos quieren a los héroes, yo soy enfermizamente feliz entre estas criaturas imaginarias que alegremente tratan de monstruosas. ¡Vivan los monstruos!.”

            Respecto a los insectos hay que decir que son la marca de fábrica del director mexicano. Ellos representan a los ciudadanos y soldados ideales, son una obra de ingeniería en miniatura sensacional, según el autor.

Del insecto – hada, que aparece en escenas de la película, Guillermo del Toro también explica en el cuaderno de apuntes que: “siempre me atrajo esa clase de insectos cuya característica personal es la rapidez de movimientos. La verdad es que entre los insectos y yo hay otra historia de amor. Y es que ..¡son perfectos!.

Los que aparecen en esta película representan una teoría personal del director: que los ángeles son insectos, los alados soldados de Dios son insectos.

¡Qué decir de las hadas!, están presentes en las historias desde la noche de los tiempos. Al igual que la mayoría de las palabras de nuestra lengua, la palabra “hada” viene del latín. Generalmente se acepta que viene de fatum, en su forma plural fata, que significa oráculo, designando así el destino, el hado, el futuro. De fata o fatae proviene hada en castellano, fata en italiano, en portugués fada, en francés fée, en alemán fee y en inglés fay, más tarde fairy. Hoy en día su significado ha cambiado, en la actualidad se ha extendido el uso de la palabra “hada” para designar a un cuento fantástico. Así se denomina “cuento de hadas” a cualquier relato cuyo protagonista sea un ser imaginado.

El fauno es un dios menor en las mitologías romanas y griegas (aquí llamado Pan). Está relacionado con el campo y la agricultura. El espíritu de un fauno es el de la fertilidad agrícola. Se le encuentra frecuentemente en bosques y campos donde ejercen una benéfica ayuda al crecimiento de granos y vides.

En ”El Laberinto del Fauno” el personaje del Fauno aparece como un ser muy inteligente, sereno, sobrio, paciente y misterioso. Él mismo se presenta así: ”¿Yo? Yo he tenido tantos nombres, nombres viejos, que sólo pueden pronunciar el viento y los árboles. Yo soy el monte y el bosque, y la tierra. Soy un fauno”.

Respecto a este personaje fantástico, Guillermo del Toro escribe en su cuaderno:

“Aunque el título del film le convierte en el protagonista (bueno, de hecho es el laberinto), este ser mitológico se comporta como una fuerza neutral de la Naturaleza; contempla los ciclos de ésta, ve la hierba y las flores crecer… Pero, al mismo tiempo, en muchos cuentos, es también un asesino y un violador. De ahí que la niña no se fíe del todo de él, que incumpla sus instrucciones. El aspecto físico es el de un anciano, algo que dan, sobre todo, sus ojos.”

            De la mandrágora se ha dicho y escrito mucho desde la antigua Grecia. Es la planta asociada tradicionalmente a la brujería. Ha sido utilizada tanto en medicina como en brebajes milagrosos. Se le ha adjudicado numerosas cualidades y se la ha utilizado como remedio de diferentes males. Guillermo dice sobre ella:

“Es un recién nacido, o algo así. Originalmente era una planta que, según la tradición brotaba a los pies de un ahorcado, de su semen. Un perro negro, como los cerdos y las trufas, era el único que podía hallarla, pero, al desenterrarla, la mandrágora chillaba y el perro moría.  A la leyenda uní la idea del homúnculus, el ser artificial de la Cábala. Y así se comporta en su mezcla de sangre, pelo y textura vegetal: se alimenta de sangre, dormita en un cuenco de leche y absorbe las enfermedades de los demás.”

             El Hombre Pálido es un ser monstruoso que pasó por distintos aspectos a lo largo de la preproducción. Guillermo del Toro está muy influenciado por Goya, como el confiesa, especialmente por sus pinturas negras. Una de ellas, “Saturno devorando a su hijo” fue para él una de las principales inspiraciones para este personaje. Pero el aspecto formal fue variando desde un inicial anciano al que vemos en la película.

            Sobre él escribe en su cuaderno:

“Es un ogro, el devorador de niños clásico de todos los cuentos de hadas infantiles. En un principio tanteé con la idea de que fuera un hombre viejo y débil, pero con el transcurso del proyecto deseché esta imagen. De esa evolución surge que sea un ser sin cara: si hay algo que me asusta mucho son las manta raya, esos peces planos, sin vientre y sin ojos, pero con una falsa sonrisa. De crío, quise ser biólogo marino y esas criaturas me aterrorizaron.”

            Del gigantesco sapo cuenta:

“Consulté un libro que les recomiendo, The Science of Fairy Tales (La ciencia de los cuentos de hadas), de Edwin Sidney Hartland, y que me resultó útil para crear al sapo gigante y ponzoñoso. Se habla de sapos que han parasitado árboles obstruyendo su suministro de agua y cercenando su crecimiento. De ahí que el de la cinta tenga al árbol medio muerto. En otras películas, los sapos no dan miedo, así que introduje la idea malvada de un ente que muere por gula incontrolable.”

Una valoración personal

            Cuando una película llega a las pantallas, habitualmente en el proceso creativo y en el acabado final ha habido tres profesionales que han participado con poder decisorio, el director, el guionista y el productor (el del dinero). En el caso de El Laberinto del Fauno estas tres figuras convergen en una sola, Guillermo del Toro. El asume los tres papeles, eso significa que la película es creación absoluta suya, refleja lo que él quiere que refleje.

            En el arco de entrada al Laberinto hay una inscripción, que no acaba de poderse leer, y dice: In consiliis nostris fatum nostrum est,  traducido sería: En nuestras elecciones yace nuestro destino. Guillermo del Toro asegura que todo el mensaje del film se sustenta sobre la premisa de que la desobediencia es el preámbulo de la respetabilidad. Para mí, cierto. Tiene razón. Los principios, los derechos de la persona son básicos para vivir con dignidad. Si por alguna causa se ven violentados debe una tratar de recuperarlos. No siempre es posible, pero la resignación no es una alternativa válida si se quiere sentir una bien al mirarse al espejo. Hay que reconocer que pensar o decir ésto es fácil, pero llevarlo a la práctica no lo es tanto. En la película hay personajes para todos los gustos. Guillermo del Toro se decanta claramente por los que él considera que viven de acuerdo a unas ideas de respeto a la vida y al bienestar de las personas. El desarrollo narrativo del film me gusta porque va poniendo a todos en su sitio. Se percibe con claridad la idea básica que quiere transmitir.

            Pero hay otro aspecto de la película, si las ideas nos quedan claras a los espectadores, los medios que utiliza no lo están tanto.

            Esta cinta es la segunda entrega de una trilogía sobre la Guerra Civil española. En ella el autor utiliza dos mundos paralelos para presentarnos la historia, su visión de la historia. Uno es muy real, conocido por todos. Los personajes son reales, los acontecimientos también. En el otro reina la fantasía, la imaginación. Y nos lo presenta a través de los ojos de una niña, una chica más bien. Y en él también hay personajes y acontecimientos reales. La imaginación infantil no tiene límites, pero lo que vemos que acontece en este mundo fantástico también existe para la protagonista, también las vive realmente. De hecho las acciones que realiza en él tienen consecuencias en su mundo físico.

¿Qué entendemos por un mundo fantástico?, ¿qué es lo real o lo imaginario?. Son buenas preguntas de las que una no tiene una respuesta definida, ni creo que nadie la tenga. Pienso que cada persona es diferente, sus vivencias, sus creencias, las tradiciones aprendidas, condicionan su pensamiento. Y en función del momento siente de una manera diferente. Hay veces que se tiene los pies en la tierra y otras en que se echa la imaginación a volar. Todos vivimos una vida muy real, rodeada de sensaciones, unas agradables, otras todo lo contrario, con miedos y alegrías, se entremezclan todos los sentimientos. Pero a la vez que todos vivimos en un mundo físico, real, también es cierto que todos en algún momento soñamos. Y no me refiero estando dormidos sino estando despiertos. Tenemos anhelos, esperanzas, deseos, sueños que alcanzar.

            Ambas sensaciones, la vivida y la soñada, se entremezclan continuamente. Saber diferenciarlas es importante. Pero también lo es no olvidar ninguna de las dos. Nos puede quedar la duda de la existencia real de este mundo imaginario. Una duda que cada una es libre de tener y de resolver si lo necesita. ¿Merece la pena resolverla? me pregunto yo.

BIBLIOGRAFÍA

 

http://www.panslabyrinth.com

http://www.fotogramas.es/Peliculas/El-laberinto-del-Fauno/El-laberinto-del-Fauno2

http://www.fotogramas.es/Noticias/Oscar/2006/Monstruos

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/05/28/cultura/1148789007.html

http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2006/10/2192

http://actores.mforos.com/1071275/4935922-el-laberinto-del-fauno-2006/

http://www.canal100.com.mx/telemundo/entrevistas/?id_nota=6751

http://www.taringa.net/posts/info/933834/Entrevista-a-Guillermo-del-Toro.html

http://www.cineactual.net/rep_deltoro.htm

http://usuarios.multimania.es/cajamagica/studies4.html

http://sogradargos.blogspot.com/2007/05/acerca-de-los-faunos.html

http://naufrago.lacoctelera.net/post/2005/12/27/el-rincon-del-viejo-archivero-faunos-

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http://www.elmundodelashadas.com/

http://condenados.mforos.com/1254364/7433322-la-mandragora-planta-de-las-brujas/

http://www.labutaca.net/films/40/ellaberintodelfauno.htm

http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/guillermodeltoro/ellaberintodelfauno/

http://es.wikipedia.org/wiki/El_laberinto_del_fauno

Making of de El Laberinto del Fauno

 

 

 

 

 

 

 

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